Para Víctor Maldonado, director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industrias, la norma es idéntica a una medida económica que aplicó en su gobierno Lusinchi
Con la publicación en Gaceta Oficial de la Ley de Costos y Precios Justos, el Gobierno Nacional espera frenar los altos niveles inflacionarios.
Recordemos que el presidente Hugo Chávez explicó que la normativa se hizo con el fin de controlar las "ganancias excesivas" de las empresas sujetas al instrumento, a pesar de que el vicepresidente, Elías Jaua, aseguró que la misma no perjudicaría al sector privado.
Con la Ley crea un Sistema Nacional Integrado de Administración de Precios (Sinacopre), ordena la instalación de una Superintendencia de Costos y Precios Justos, que tendrá la potestad de inspeccionar y sancionar, entre otros temas, a los "agentes económicos que son sujetos" de aplicación de la normativa.
Éste y muchos otros temas fueron debatidos en el Desayuno en la Redacción de esta semana con Víctor José Maldonado Contreras, director ejecutivo de la Cámara de Comercio, Industrias y Servicios de Caracas, y por Notitarde estuvieron presentes Elizabeth Ostos, periodista de economía de la corresponsalía en Caracas; el reportero gráfico Lisandro Casaña y quien suscribe estas líneas.
Maldonado Contreras consideró que la recién promulgada Ley de Costos y Precios Justos, así como todos los instrumentos aprobados para controlar y regular la venta de productos de bienes y servicios, representan un "lusinchismo económico" y que "la línea de la destrucción de la economía está perfectamente concebida".
Recordó: "la gente de mi edad, que tiene casi 50 años, vivió el sistema rígido y férreo de control de precios. Las personas no recuerdan que con toda esa experiencia se acabaron las reservas internacionales y por ende el país entró en una fase terrible de inflación, escasez y descomposición económica que terminó años después en un gobierno como el de Carlos Andrés Pérez, que tuvo tanta carencia de gobernabilidad en el tema económico; luego en el de Rafael Caldera, con su crisis bancaria; y ahora en el populismo de Hugo Chávez". Asegura que no es una buena noticia que el Gobierno incurra en los mismos errores de una economía controlada e intervenida, porque alguien paga el costo y la economía de alguna manera, en algún lugar, se va a ajustar.
Afirma que esta recomposición del "lusinchismo económico" tiene una trama, "la línea de la destrucción de la economía está perfectamente concebida. Ésta no es la única ley que controla o intenta controlar la economía. Es la última, por ahora, de una serie de leyes que intentan atribuirles a los actores económicos las culpas de los entuertos que este Gobierno ha construido con mucho empeño".
-¿El talón de Aquiles de este Gobierno es la inflación?
-Sí, y no porque afecte a los actores económicos empresariales, sino porque afecta a la población. Cuando uno se entera de cómo la gente modesta y pobre organiza sus ingresos, nos damos cuenta de que poco más de la mitad de los ingresos se les va en alimentos y todo lo demás entra en déficit. Esta Ley de Control de Precios es la punta de lanza para la eliminación del sistema de mercado de formación de precios y su sustitución por la lógica soviética de economía totalmente controlada por el Gobierno.
Maldonado: "El sistema de mercado no puede ser medido con el dedo de un burócrata".
-¿Cómo se forman los precios?
-A través de la compleja interacción entre la oferta y la demanda; el mercado es eso, miles de personas tomando decisiones en un contexto altamente dinámico que cambia por procesos de innovación, moda, gustos, información relevante, valoraciones morales sobre los bienes o servicios que están en juego y la propia condición personal. El mercado provee diferentes opciones, a diferentes precios y con diferentes contenidos. Eso es lo esencial del mercado, que intenta incluir a todos los tipos de consumidores, dependiendo de su capacidad competitiva. Por supuesto, tendremos mejor mercado cuando haya mayor densidad de empresas. Por lo que "vivir mejor" tiene un camino conspicuo en el fomento del emprendimiento.
El también profesor universitario alerta que el sistema de mercado no se puede medir con el dedo de un burócrata, porque la dinámica tiene que ver con lo psicológico y el espíritu de la sociedad. "Por ejemplo, ahora cuesta menos una camisa de la Vinotinto. ¿Cuánto costaría una camiseta, si hubiésemos ganado el juego contra Paraguay?". Asegura que el estado de ánimo, el momento país, hace que los productos tengan un precio. "¿Cuál matriz van a incorporar a aquello que no es medible, como las ganas o las costumbres, a la hora de comprar un determinado producto?", se preguntó al reiterar que dicha medida corta esta lógica social, la simplifica a la decisión de un funcionario y eso no puede traer otra cosa sino la consecuencia de la escasez. "Pero existe algo más preocupante y es que las empresas se van a derrumbar en su diversidad; si tenemos un solo tipo de producto y tengo un solo tipo de precios, yo estoy matando la competencia. Eso significará que empresas adentro no existirá, creatividad, el reentrenamiento de empleados, y no existirá publicidad. Existirá entonces una escalera recesiva, como sucedió en la Unión Soviética, en los demás países comunistas y en Cuba. En un sistema de administración de precios sobran las empresas".
-¿Dónde está la más alta inflación?
-La más alta inflación está en el rubro de alimentación y en los servicios. Este tema ha sido el elemento que más ha corroído la legitimidad de este Gobierno y la popularidad del Presidente de la República. El problema inflacionario es producto de tres cosas que el Gobierno ha propiciado con sus acciones; en primer lugar, la indisciplina fiscal que maneja. En el país no hay presupuesto y el que existe está mal estimado, con un precio del petróleo que siempre está por debajo de la realidad. Tienen un precio referencial que no distribuyen hacia las regiones. Esta situación emite mensaje a los actores económicos de que en Venezuela no hay estabilidad, sino que como vaya viniendo, vamos viendo. Este desorden produce una gran tasa de ineficacia, y una muestra de esta situación es que no hay obras públicas que mostrar y hasta existen sobreprecios en algunas obras. En casos como el del presupuesto Cadivi, hemos visto brotar situaciones como las de "Pudreval". Esto genera una presión inflacionaria grande, porque todo eso que se invierte en gasto corriente no tiene una correspondencia con lo productivo.
Maldonado recordó que en Venezuela la población ha crecido en casi 30 millones de habitantes y que al distribuir ese monto entre las 500 mil empresas, se puede ver el foco del problema, "somos muchos y vivimos supuestamente de la renta petrolera que nos da para gastar, pero no tenemos en qué gastar".
Contó que otra de las situaciones que influyen en el proceso inflacionario es el pésimo manejo de Pdvsa. Asevera que "en ella deberían desplegarse un conjunto de inversiones importantes, en exploración, producción, en la generación de nuevos negocios como el gas, petroquímica, o simplemente transformar el petróleo en productos derivados. "Bueno, ahora todo eso se ha perdido, Pdvsa no tiene las inversiones necesarias y solo se ha convertido en una especie de caja chica, para pegar afiches, pintar, regalar neveras. Se ha dado un divorcio permanente y creciente entre la lógica de lo productivo y la del gasto". Y la tercera característica del proceso inflacionario que vive el país, según Maldonado, es que los venezolanos pagan los costos de la separación estructural entre el sector público y el privado.
"Nosotros tenemos cada vez menos empresas, las que tenemos tienen cada día menores oportunidades, para plantearse frente al país el comerciar y distribuir. Son compañías que están sometidas y agobiadas no por un control, sino por decenas de controles. Aquí mover un camión es un problema, producir insumos agrícolas es un inconveniente, en este país importar es una contrariedad. Exportar es muy difícil. Los puertos en Venezuela han estado en manos del narcotráfico, como ocurrió con el escándalo de Makled. Más allá de eso, es que los puertos se han convertido en grandes torniquetes de la productividad nacional, porque se retardan mucho tiempo, se pagan muchas alcabalas y al final nos encontramos conque el producto sale ya del puerto con sobrecostos. Recordemos además que el Gobierno, buscando dinero, entonces ajustó las tarifas de los servicios portuarios, aeroportuarios y de aduanas. Es que no entienden, por el compromiso con su política económica e ideología, que estos factores son el problema y que luego a través de un hiperreduccionismo inaceptable lo llaman especulación".
"Otra de las situaciones que influyen en el proceso inflacionario es el pésimo manejo de Pdvsa".
Además señaló que el comerciante de hoy es un operador económico, que no ve que tiene futuro en el país y que la única forma de amortizar la inversión de un negocio es que uno pueda tener inversión a largo plazo. "En el país funciona una especie de maldición del por ahora. Esa bendita frase nos ha colocado a nosotros en el barranco de un presente, en el cual no podemos amortizar ninguna inversión; creemos que hoy tenemos, pero mañana probablemente no, y ésa es una lógica que enloquece la estructura de costos".
"El comerciante de hoy es un operador económico, que no ve que tiene futuro en Venezuela".
-¿Cómo sobrevivir en la Venezuela del siglo XXI?
-Creo que lo que hacen nuestros afiliados para sobrevivir se observa en el tipo de mercado y en el tipo de transacciones que tenemos. Los empresarios que sienten que no tienen futuro tratan de realizar sus inventarios de la forma más eficiente en teoría, maximizando sus posibilidades igual que como la hace un consumidor. Cuando un consumidor ve aceite, compra cuatro o tres. ¿Por qué? Porque está maximizando su oportunidad y protegiéndose. Lo que ha logrado este Gobierno emitiendo este mensaje es que nosotros practiquemos la supervivencia incrementando la lógica de la protección. Entonces en el caso de un consumidor es que se lleva todo lo que pueda y la lógica del empresario es que vende su producto al máximo precio que pueda. Pero esa lógica que el Gobierno llama especulación no es el resultado intencional ni del consumidor ni del comerciante, sino el caldo como hecho social de una política social inconveniente.
-¿Qué se puede esperar a corto plazo de la aplicación de la Ley de Costos y Precios Justos?
-Mayor escasez, mayor inflación, desempleo, menor diversidad de productos, un mercado uniforme y simplificado, en el cual solamente aparecen los necesarios; ésa es la verdadera trama de la igualdad comunista, mayor represión aplicada a las empresas. Y un retroceso aun mayor del emprendimiento, lo que acumulará mayores presiones en términos de desempleo e informalidad. Y estos costos sociales que se van a asumir no van a quebrar la tendencia inflacionaria, simplemente porque no se está atacando la raíz del problema, que es el propio Gobierno, indisciplinado, desinstitucionalizado, descontrolado y muy ineficiente. Éste es un golpe fatal al sector productivo.
¿Qué hacían los empresarios durante el "lusinchismo económico"? Proponían el precio más alto posible que les pudiera aprobar razonablemente el funcionario. Eso es más inflación, porque se interviene la ley de la oferta y la demanda al maximizar las oportunidades.
-¿Qué están haciendo los empresarios con relación a esta ley?
-Creo que la dirigencia empresarial está haciendo lo que debe, al denunciar las inconveniencias y anticipándose a los efectos. Ya que el Gobierno está acostumbrado a cometer los errores, a encaramárselos encima a los demás, porque tiene muy poca responsabilidad sobre las consecuencias de los actos. Pienso que la dirigencia empresarial está diciéndole al país que éste es un error fatal que nos coloca definitivamente en una economía soviética. Además de que no contribuye al logro de las metas positivas del país, el cual debería trabajar en crear 300 mil nuevos empleos, lo que significa fundar 4 mil grandes corporaciones o 600 mil pequeñas empresas, y lo que hace el Gobierno es acabar con las empresas.
"El Gobierno tiene en su agenda política eliminar el sector privado".
-¿La ley atenta contra las metas de crecimiento que se impone el propio Gobierno?
-El Gobierno es el enemigo de sus propias metas de crecimiento. No existe ninguna forma de crecer a espaldas del sector privado. El petróleo ya no tiene la suficiente composición dinámica como para apuntalar el crecimiento del país. El Gobierno tiene muchos años invirtiendo el producto del petróleo en dádivas y subsidios directos para la población, y eso se disuelve en estancamiento y no permite que se active la producción. El Estado no debe cargar al país solo, debería convocar al emprendimiento nacional, a los privados, pero tiene una ideología que se lo impide. Recordemos que el socialismo es la apropiación de los medios privados de la producción y el Gobierno tiene en su agenda política eliminar el sector privado. Es posible manipular las cifras de crecimiento, pero éste no será menor si la gente no lo siente en su calidad de vida, y creo que existe un gran consenso nacional sobre el tema de que esta economía no le está sirviendo a la población, porque es una economía con escasez, inflación, estancamiento, no se ataca la inseguridad y lo subjetivo es el miedo; no es posible que la gente se sienta feliz. Es lamentable que nuestros jóvenes se sientan atrapados en la desesperanza y se vayan antes de recibir el diploma. No sé cuál es el país que se imagina el ministro Giordani, pero el país no está creciendo económicamente.
Sin sector privado ni clase media no hay desarrollo.
Hay que apoyar el emprendimiento
Hay que apoyar el emprendimiento
Elizabeth Ostos
Víctor Maldonado es politólogo, egresado de la Universidad Central de Venezuela. Sus estudios de postgrado los hizo en desarrollo organizacional gerencial en la Universidad Católica Andrés Bello.
También es docente universitario, labor que lo mantiene conectado con los más jóvenes, a quienes les explica la importancia de seguir en Venezuela, un país en donde el futuro será muy alentador, luego de que se hagan cambios estructurales en lo político, económico y social. "El punto de partida será la elección presidencial de 2012", dijo Maldonado.
Buena parte de su vida profesional ha estado vinculada con pequeñas y medianas empresas y con emprendedores. Señala que este segmento de la economía es vital para el crecimiento de una nación. "Son sectores emergentes que palpan la realidad y los que pueden crear empleos", reflexiona.
Se declara orgulloso de ser hijo de un obrero, "que siempre trabajó en el sector público, como fotógrafo de la sección de anatomía patológica de dos hospitales. Él levantó su familia con su esfuerzo, en tiempos en que ser empleado al servicio del Estado no implicaba ser militante o activista de un partido político".
Lamenta que en estos momentos el todopoderoso Estado petrolero someta a los servidores públicos a toda suerte de atropellos y arbitrariedades.
Durante 20 años trabajó en Fedeindustria, entidad que apoyó, durante mucho tiempo, a los emprendedores y las pequeñas y medianas empresas. "Pero al ver el rumbo que tomó esa institución, totalmente plegada al Gobierno y a espaldas de las pymes, renuncié por principios", comenta.
Asimismo laboró en Sogampi y en Fompyme, también pertenecientes al Gobierno. De la última fue destituido por motivos políticos.
Dirigió durante 10 años el programa de fomento empresarial de la fundación alemana Konrad Adenauer.
"Pienso que vendrán tiempos mejores para el país en que trabajar en la nómina oficial vuelva a ser motivo de orgullo".
Señala que la labor de los dirigentes empresariales es difundir un mensaje positivo y de fe en Venezuela, "denunciando la inconveniencia de leyes de corte socialista, estatista y comunista como las que se quieren imponer en este país. Es una enorme responsabilidad". Desde hace siete años es director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Caracas, entidad de gran tradición en el mundo económico, con más de cien años de existencia. Cree que el segmento de las redes sociales permite un contacto directo y concreto con el acontecer nacional, "es hacer política en tiempo real, una herramienta de capacitación e información que no debemos desaprovechar".
Entre sus aficiones está el escribir, "y Notitarde me ha dado la oportunidad de expresar mis opiniones sobre lo equivocado del manejo económico del actual Gobierno".



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